El "vasco" Armendáriz, candidato a concejal del M.I.L.E.S. de Luis D'Elía y hombres del "vasco" Othacehé comparten un café en el centro de Merlo. ¿Habemus acuerdo?

Merlo (06-09|01:37) A Raúl Armendáriz, pre candidato a concejal en las Primarias del 14 de agosto y referente local del partido M.I.L.E.S., el espacio que llevó a Rosana Mattarollo como postulante a la jefatura comunal, y que en el orden nacional conduce el dirigente de la Federación de Tierra, Vivienda y Hábitat, Luis D'Elia, la lente inquieta de MerloGBA pudo observarlo saboreando y compartiendo un café en la soleada tardecita del viernes en una mesa exterior de reconocido local gastronómico de Juncal y Suipacha, a la vista de todo el mundo.
El dirigente, con una larga historia de desencuentros y vaivenes en la órbita política del distrito, denunciante en su momento como "víctima de persecución política", que recaló bajo el paraguas del polémico dirigente piquetero desde 2003, y que se convirtió en el referente local de la fuerza que llevó a la no menos polémica abogada paduense Rosana Mattarollo a encabezar la lista de candidatos del M.I.L.E.S. en Merlo. Al respecto, Mattarollo señaló en el lanzamiento de su candidatura en 2007 por la Coalición Cívica: "Siempre renegué de la política, hasta que advertí que en realidad de lo que renegaba era de la clase política", la misma que decidió a partir de ese momento integrar. El salto ideológico se dio en el corriente año con la nueva postulación por el espacio del líder piquetero en las Primarias de agosto, en las que esta fuerza cosechó el 0,38 % de la voluntad popular de los merlenses.
En tiempos de certezas políticas, al menos para más del 50 % de la ciudadanía argentina, y de tremendos desconciertos y contradicciones para los atribulados dirigentes políticos que solo pugnarán por "algo" en octubre, flota en el ambiente la sensación de que en algunos carros "los melones" podrían comenzar a "acomodarse" con el traqueteo de los 45 días que restan hasta las elecciones generales. ¿Será el caso del "otro vasco", el que en el famoso bar céntrico ameniza la tarde coloquiando con los referentes othacehístas? ¿Acaso busca "arrimarse" al "auténtico vasco", que ya tiene la lapicera en la mano para estampar la firma el 10 de diciembre en La Colonial? ¿Será el caso de otros adversarios, quienes resignados a un incierto futuro personal causado por el aluvión del oficialismo, algunos aseguran divisarlos tímidamente amagar con tocar el timbre de la Av. del Libertador 391? ¿Será cierto que podrían producirse alineamientos en la política de Merlo en la recta final? Solamente habrá que esperar un mes y medio.